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Flujo Vaginal ¿es normal tenerlo?

Por la Dra. Claudia Rey

Flujo Vaginal

Es uno de los motivos de consulta más frecuente, en el consultorio ginecológico. Se trata de un tema recurrente en la vida de las mujeres, independientemente de su edad. A quienes se le plantean las siguientes preguntas:

¿El flujo que tengo es normal?.
Ésta es una pregunta que las mujeres se hacen con mucha frecuencia, pero desafortunadamente por pudor, por ignorancia o por falta de tiempo, no consultan al médico, no acuden oportunamente a recibir el diagnóstico y el tratamiento adecuado, o peor aún, prefieren recurrir a remedios caseros, que pueden causar más daño que beneficio.

¿Es normal tener flujo todo el tiempo?

Sí, tener flujo es normal, porque las glándulas del cuello uterino o cérvix, de la vagina y de la vulva producen diariamente pequeñas cantidades de una secreción líquida, la cual fluye fuera de la vagina, llevando consigo células viejas que descaman, es decir, que caen de las paredes vaginales.

Este flujo vaginal normal generalmente es claro o lechoso y no tiene mal olor.

El color y la consistencia del flujo cambian de acuerdo con la fase del ciclo menstrual. El flujo es tipo gelatinoso, muy cristalino y transparente durante la ovulación, es decir, cuando el ovario libera un óvulo, alrededor de la mitad del ciclo menstrual, día 14 º del ciclo; luego después de ovular y hasta el comienzo del nuevo ciclo (fase premenstrual) se hace más espeso y pegajoso.

¿Qué cambios del flujo, pueden indicar que hay algún problema?

Cambios del flujo vaginal normal como: aumento de la cantidad, cambios del color o cambios del olor, pueden indicar la presencia de algún problema. También cuando el flujo se acompaña de síntomas molestos, como sensación de irritación, picazón y/o ardor dentro o alrededor de la vagina, y/o en la vulva. Esto se llama vulvovaginitis.

Un flujo manchado con sangre, es decir, un flujo sanguinolento cuando no se está menstruando, también puede ser un indicio de algún problema. Si el flujo tiene alguno de estos cambios, es importante consultar al médico.

¿Qué causas pueden producir estos cambios del flujo normal?

Estos cambios en general se producen cuando se altera el equilibrio normal del conjunto de gérmenes beneficiosos que habitan dentro de la vagina, que forman la llamada flora vaginal normal y que cuando están balanceados entre sí, mantienen una vagina saludable

Muchas son las causas pueden alterar este balance de la flora normal y una vagina saludable; entre ellas, las duchas vaginales, el exceso de lavados, el uso abusivo del bidet, uso de desodorantes higiénicos femeninos, de ciertos jabones o baños de espuma, toma de antibióticos, la diabetes, el embarazo e infecciones.

¿Porqué las duchas vaginales pueden ser perjudiciales?

Porque las substancias químicas contenidas en as duchas vaginales pueden irritar la vulva, la vagina y cambiar el equilibrio normal de la flora normal, por cambiar el pH vaginal. (clic y link) está al terminar este capitulo.

Las duchas vaginales no son necesarias para mantener la higiene vulvovaginal

Los olores percibidos, generalmente vienen de la parte genital externa, es decir, de la vulva. Mantener esta zona limpia con agua y un jabón suave, neutro, sin perfumes, puede prevenir los olores.

Otras veces el olor puede ser debido a un flujo vaginal contaminado con gérmenes, entre ellos: hongos, bacterias, parásitos.

¿Cuando considero que mi flujo es anormal?.

Las infecciones vaginales, como la Candidia sis (infección por un hongo), la vaginitis bacteriana (VB) y la Tricomoniasis suelen ser la causa de un flujo vaginal anormal.

Infección vaginal por Hongos, Micosis o Candidiasis.

En una vagina sana se encuentran pequeñas cantidades de hongos, en forma de levaduras. El hongo normal de la vagina se llama Cándida Albicans Cuando estas levaduras aumentan en cantidad, pueden causar una infección vaginal por hongos llanada Micosis o Candidiasis.

La infección por hongos generalmente no es transmitida por una pareja sexual, es decir, no es una infección exógena (que viene de afuera). Sino una infección endógena, es decir, por cambios internos de la vagina, que alteran el equilibrio de la flora vaginal normal, por ejemplo los hongos aumentan su cantidad si se está tomando antibióticos; durante el embarazo por al cambio hormonal; durante la toma de pastillas anticonceptivas; si tiene diabetes; ante situaciones que mantienen o aumentan el calor y la humedad de la zona genital por largos períodos de tiempo, por ejemplo, el uso prolongado de ropa interior muy ajustada, pantalones, calzas muy apretadas. Algunas mujeres desarrollan infecciones por levaduras con frecuencia y sin ninguna razón obvia para ello.

Síntomas y Signos de una infección por hongos:

  • Presencia de un flujo blanco, de consistencia muy espesa grumoso (se compara a grumos de ricota)
  • Hinchazón y dolor en la vulva.
  • Picazón (prurito), sensación de ardor/quemazón vulvar
  • Dolor durante las relaciones sexuales

¿Cómo se tratan las infecciones por hongos?

Se tratan con un medicamento ant i-micótico, que se coloca dentro de la vagina, en forma de óvulos o cremas antimicóticos, bien profundamente dentro de la vagina, se aplican solo por la noche, antes de acostarse.

También se tratan con medicamentos tomados por boca. (vía oral) , para complementar la vía vaginal.

Muchas otras causas, además de los hongos, que son es la infección vaginal más frecuente, pueden causar vulvovaginitis.

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Vaginosis Bacteriana. (VB)

La Vaginosis Bacteriana (VB) es causada por una bacteria llamada Gardnerella Vaginalis.

Una vagina sana normalmente contiene gran cantidad de “bacterias buenas" llamadas “lactobacilos” (el lactobacilo de Doderlein), las cuales son responsables de mantener el equlibrio normal de la flora vaginal, y una menor cantidad de otros tipos de bacterias llamadas “bacterias anaerobias”. Cuando las bacterias anaerobias aumentan su cantidad, están en mayor concentración, pueden causar la VB. Es decir, hay un sobre-crecimiento de las bacterias anaeróbicas, que causan infección. Síntomas y Signos de la VB:

  • Presencia de flujo vaginal, que puede ser claro o de color blanco – grisáceo, aireado, en cantidad variable y en general muy maloliente, con olor característico a pescado (fishi odor- olor típico das bacterias anaeróbicas), el cual se incrementa especialmente después de haber tenido relaciones, después de menstruar o después del uso prolongado de tampones.
  • Picazón o ardor vulvar
  • Enrojecimiento e hinchazón leve de vulva.

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¿Es una infección que adquirí de alguien?

No. La VB es considerada una infección endógena, es decir, interna, por un sobre crecimiento de estas bacterias, que normalmente están en la vagina. Mientras que esto es más común en la mujer que es sexualmente activa, en las cuales normal - mente no es necesario tratar al compañero sexual. En realidad también se produce en mujeres que no son sexualmente activas.

¿Debo tratarla?

Sí. Si la infección no es tratada, las bacterias pueden ascender dentro del útero o las trompas de Falopio y causar infecciones más severas. El tratar las VB disminuye este riesgo. El tratamiento es especialmente importante en mujeres embarazadas. ¿Cómo se trata la VB?

Puede ser tratada de varias formas.

Con medicamentos específicos para la VB,, son antibióticos de uso local - vaginal, como son el metronidazol y la clindamicina, que vienen en óvulos vaginales. Muchas veces con la vía vaginal es suficiente, y no es necesario tomarlos por boca.

Infección vaginal por Parásitos, las Trichomonas Vaginalis.

La Tricomoniasis es causada por un parásito que infecta la vagina, llamado Trichomonas Vaginalis, que normalmente se adquiere por tener sexo sin protección, sin usar preservativo, con alguien que está infectado. Es decir, es una infección vaginal, exógena (viene desde afuera). Síntomas y Signos de la Tricomoniasis:

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  • Flujo espumoso y aguado, de color amarillento o verdoso.
  • Con olor desagradable.
  • Dolor y ardor al orinar por la irritación vulvar
  • Se hace más aparente después del ciclo menstrual

Consejos para la prevención de la vulvo vaginitis:
Existen una serie de pautas higiénicas a tener en cuenta si ya hay una vulvo - vaginititis instalada, que deben acompañar el tratamiento médico específico, entre ellas:

  • Al realizar la higiene vulvo-vaginal y perianal, siempre higienizarse de adelante hacia atrás. Esto ayuda a prevenir que las bacterias del área rectal lleguen y contaminen la vagina.
  • Durante el día, lo ideal es usar ropa interior de algodón. El algodón permite que la zona genital "respire". Evitar en lo posible la ropa interior sintética (lycra, nylon).
  • Evitar usar durante largos períodos de tiempo, pantalones apretados, medias largas de vestir, calzas ajustadas, traje de baño húmedo.
  • Lavar la ropa interior con jabón blanco neutro y evitar lavarlos con detergentes.
  • El látex de preservativos y diafragmas y las jaleas espermicidas pueden ser irritantes para algunas mujeres.
  • Evitar baños de inmersión, cuando se está con la molestia vulvar, es preferible la ducha diaria y secar bien toda la zona genital, tratando que quede bien seca. En ocasiones puede ser útil secar con aire tibio, usando secador de cabello.
  • No realizar duchas vaginales.
  • Evitar os desodorantes íntimos femeninos, el papel higiénico con perfume o con color, las toallas higiénicas o los tampones con desodorante y los baños de espuma.

pH Vaginal

El pH vaginal (o potencial de Hidrógeno) de los genitales femeninos, es la defensa que la vagina emplea ante infecciones o invasiones de microorganismos externos. Es un parámetro que va cambiando, según tu etapa evolutiva y se expresa con un número. Antes de la edad fértil es neutro, de 4,5 – 5. En la vagina de la mujer en edad fértil, encontramos normalmente una flora bacteriana mixta y el Lactobacilo de Doderlein, encargado de formar ácido láctico, produciendo un pH vaginal bajo (de 3,5v-4,5) es decir, La secreción vaginal normal es incolora e inodora y la cantidad varía con la fase del ciclo menstrual. En la menopausia el pH sube a 7. Por otra parte, hay momentos en los que suele oscilar, por ejemplo en la menstruación sube ligeramente, y en el embarazo baja, tornándose más ácido (4 – 4,5) para incrementar la protección.

Las alteraciones del pH pueden ser indicativas de diferentes infecciones vaginales (vaginitis), pues cuando el pH aumenta, va acompañado de molestias, como prurito o cambios en la flora vaginal, con cambios en el flujo vaginal.

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